UPEV alerta: la venta libre e ilegal desplaza el vapeo fuera del canal profesional, asfixia al comercio especializado y expone al menor a estos productos
Mientras todo el mundo habla de Daniel, el menor vapeador, la patronal recuerda que el problema viene de China: productos sin control vendidos de manera libre- La venta libre expone a los menores a productos de vapeo: ni se controla la verificación de edad, ni se aplica el impuesto, ni se venden productos legales
- UPEV alerta de que la venta libre está asfixiando al comercio especializado y facilitando el acceso de menores a productos no regulados
- Las microempresas (0–3 empleados) concentran el grueso del sector y el 20% declara pérdidas superiores al 50%. La mitad manifiesta despedirá a un empleado si esto no cambia
El sector profesional del vapeo en España atraviesa su momento más crítico. Según una encuesta realizada por la Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) a su tejido empresarial,el 92% de las tiendas especializadas de España afirma estar sufriendo una caída significativa de facturación desde la entrada del nuevo impuesto y el aumento de la venta en canales no especializados.
Casi la mitad de los establecimientos (47,9%) declara pérdidas de entre el 25% y el 50%, mientras que un 16,7% ha perdido más de la mitad de su facturación. Mientras, la imagen del sector profesional sigue bajo mínimos por el auge del mercado ilegal de estos productos, para UPEV, el problema está claro, aunque desconocen por qué no se quiere poner el foco en ello: el problema viene de la venta de productos de fabricación china en establecimientos no especializados, para los que no existe control legal en la dispensación. “No estamos viviendo una pérdida de facturación debido a una reducción de consumo; se trata de un problema que deriva de la venta libre: el 95,8% de los encuestados afirma que han entrado a su establecimiento a preguntar por productos ilegales que sí se venden en bazares, locutorios o tiendas de conveniencia cercanas”, explica Arturo Ribes, presidente de UPEV.
Este fenómeno, que comenzó en las grandes ciudades, ya se ha extendido por toda España. Las tiendas especializadas, que sí aplican las nuevas cargas impositivas para estos productos, compiten directamente con otros puntos de venta (incluso peluquerías, discotecas y bares) en los que no se está aplicando y, además, se venden productos ilegales según la normativa. “El precio -junto con la accesibilidad- es el problema fundamental: con el impuesto, nuestro producto se ha encarecido, mientras que en Internet, en páginas de terceros países (27,8%) y en bazares o tiendas (38,3%) siguen a un coste reducido. ¡Muchas veces, ni siquiera venden productos legales! Así que el consumidor prioriza el coste ante la seguridad”, explica Ribes.
Además, la patronal denuncia que estas tiendas no especializadas exponen a los menores al vapeo: ocho de cada diez (79,2%) confirman que esos establecimientos no verifican la edad ni aplican correctamente el impuesto correspondiente. Para la patronal, esta situación genera una competencia desleal que desplaza el consumo hacia productos no regulados, al tiempo que magnifica un problema de salud pública al poner en el mercado productos que no han pasado por control sanitario. Una situación que, denuncia el sector, solo se va a agravar si se continúan los planes de prohibir sabores en España.
Los datos de ventas del sector confirman esta situación: la pérdida de clientes se concentra especialmente en el segmento de 18 a 30 años para el 58,3% de los establecimientos, precisamente el grupo más vulnerable al precio Solo el 4,2% considera que ha perdido clientes de entre 46 y 65 años.
“Estamos viviendo cómo la regulación promueve la entrada de menores al vapeo debido a la falta de control del punto de ventay pone en riesgo su salud por no analizar la calidad del producto suministrado y aboga, a exfumadores a volver al tabaco tradicional debido al incremento de precio de los productos del vapeo”, añade Ribes. La encuesta confirma que el 77,1% de las tiendas afirma que parte de sus antiguos clientes han vuelto al tabaco tradicional debido a la subida de precios.
A esta problemática se le añade la variable empresarial: el sector del vapeo en España está compuesto por unas 600 tiendas de especialidad, autoempleo y micropymes en su mayoría, que ahora están planteándose cerrar. En concreto, el 83,7% del sector está formado por establecimientos con entre cero y tres empleados y solo el 9,3% por más de diez empleados. Es el tejido de microempresas (0–3 empleados) el que concentra el grueso del sector y donde uno de cada cinco declara pérdidas superiores al 50%. De estas, si la situación no mejora en seis meses, la mitad (48,6%) tendrán que despedir a un empleado y cuatro de cada diez tiendas prevén destruir entre 2 y 4 empleos.
Porque UPEV lleva años reclamando una regulación justa y eficaz: “España necesita un modelo de venta regulada que garantice control fiscal, verificación de edad y seguridad sanitaria. La actual situación está expulsando al comercio profesional y al usuario que ha logrado vencer al tabaquismo, mientras favorece la proliferación de productos ilegales que son consumidos por menores”, concluye Ribes.

