Por una España sin humos

Acabemos con la combustión

El sector del vapeo nació como una alternativa menos tóxica que el tabaco dirigida exclusivamente a fumadores adultos que buscan alejarse del cigarrillo tradicional y reducir o eliminar su consumo de nicotina.

Hoy, Día Mundial Sin Tabaco, queremos poner el foco donde realmente debe estar:

en el fin del tabaquismo y la lucha por lograr una España sin humo.

Copia de Abril_6 (70 x 30 cm)

Por una sociedad sin humo

El impacto del tabaquismo en datos.

8 millones de muertes al año.

El tabaquismo continúa siendo una de las principales causas evitables de muerte a nivel global **.

Fumar aumenta el riesgo cardiovascular.

Fumar entre 1 y 5 cigarrillos diarios eleva el riesgo de enfermedades coronarias, y accidentes cerebrovasculares. ****

52.000 muertes al año – España.

La combustión del tabaco es responsable de aproximadamente el 13% de las muertes anuales en nuestro país*.

El humo también te afecta a ti, que no fumas.

Cada año, más de 1,2 millones de personas no fumadoras fallecen por exposición al humo ajeno. Es el conocido fumador pasivo *****

Más de 7.000 químicos.

El humo del cigarrillo tradicional contiene miles de sustancias relacionadas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer ***.

la-sectorial-del-vaper-propone-identificar-a-los-menores-en-los-puntos-de-venta

¿Y qué tiene que ver esto con el vapeo? ¿Cuándo nació y por qué existe?

Porque millones de fumadores adultos siguen buscando alternativas para alejarse del cigarrillo tradicional y de los numerosos riesgos que conlleva su consumo.

 

El vapeo nació precisamente para eso: para ofrecer una alternativa sin combustión.

 

A diferencia del cigarrillo convencional, el vapeo no quema tabaco ni produce humo derivado de la combustión, que es el principal responsable de la mayor parte de las sustancias tóxicas asociadas al tabaquismo.

 

Por eso millones de personas en todo el mundo ya han utilizado el vapeo para reducir o abandonar el consumo de cigarrillos tradicionales: consumen nicotina a su ritmo, eliminando muchos riesgos asociados.

 

No hablamos de productos inocuos. Hablamos de reducción de daños. De diferenciación de riesgos y de alternativas dirigidas exclusivamente a fumadores adultos.

Si no fumas, no vapees.

Copia de Abril_6 (7)

Pioneros del cambio: países que apuestan por las alternativas

Suecia = 3,7% de tabaquismo.

Primer país sin humo de Europa.

¿Y qué ha conseguido? Suecia registra las tasas más bajas de cáncer de pulmón de toda Europa y un 31 % menos de muertes por cáncer que la media de la UE.

Es el caso que ha cambiado el debate mundial sobre el tabaco. Mientras el resto de Europa seguía anclado en políticas de prohibición y restricción, los suecos llevaban décadas con acceso normalizado al snus (tabaco oral sin combustión) y, más recientemente, a productos de vapeo y bolsas de nicotina.

Nueva Zelanda = 6,9% de tabaquismo

Está a punto de ser otro país libre de humo.

Otro ejemplo que confirma que el modelo funciona. Siguiendo la misma lógica que Suecia de ofrecer alternativas reales en lugar de limitarse a prohibir, el gobierno apostó decididamente por el vapeo como herramienta de salud pública, legalizando los productos con nicotina en 2018 y respaldando activamente la transición desde el cigarrillo. 

El resultado ha sido una de las caídas más rápidas registradas en cualquier país: la tasa de tabaquismo se redujo a la mitad en menos de una década. Lo más significativo es que se produjo precisamente cuando el vapeo despegaba, lo que las propias autoridades sanitarias neozelandesas reconocieron abiertamente como relación causa-efecto. 

Reino Unido = – 50% tabaquismo desde 2011

2,4 millones de personas han abandonado el tabaco de combustión.

El ejemplo más avanzado de integración del vapeo en una política sanitaria pública.

Lejos de tratarlo como un producto de nicho o de consumo marginal, el NHS lo incorporó como herramienta oficial de cesación tabáquica, respaldado por la recomendación de Public Health England de que vapear es al menos un 95% menos perjudicial que fumar. El resultado habla por sí solo: desde 2011, la tasa de tabaquismo se ha reducido a la mitad, y hoy 3,6 millones de británicos vapean, de los cuales 2,4 millones han abandonado completamente el cigarrillo. El modelo británico demuestra que cuando un gobierno confía en la evidencia científica y regula con pragmatismo en lugar de prohibir por precaución, los fumadores responden y las cifras cambian.

España = 19,2% de fumadores y un ritmo de descenso ralentizado

En España, la tasa de tabaquismo se sitúa en el 19,2%. Hace una década, los fumadores representaban el 23% de la población, lo que supone una caída de apenas 3,8 puntos porcentuales en diez años. Este evidente estancamiento enciende las alarmas y obliga a mirar hacia el éxito de países como Suecia, Reino Unido o Nueva Zelanda y apostar de una vez por una regulación responsable e inteligente de las alternativas sin combustión.

Reducción de daños = Regulación responsable.

Para que las estrategias de reducción de daños puedan funcionar correctamente es necesario construir un marco regulatorio coherente, responsable y basado en evidencia científica.

 

Reducir el tabaquismo no debería implicar prohibir o demonizar alternativas dirigidas a fumadores adultos, sino regularlas adecuadamente, controlar sus canales de venta y garantizar un mercado y acceso seguro y profesional. 

 

Cuando no existe una regulación diferenciada y proporcionada, el problema no desaparece, sino que se desplaza hacia un mercado ilícito, sin control y que permite el acceso de menores desinformados. 

 

Desde UPEV defendemos una regulación que proteja a los menores, persiga el mercado ilegal y permita que las alternativas sin combustión continúen desempeñando su papel en la reducción del tabaquismo.

Desde UPEV defendemos

– Reducir el tabaquismo debe ser una prioridad.

– Apoyo e impulso a las alternativas de consumo de nicotina menos tóxicas.

– Ofrecer información veraz basada en ciencia.

– Restringir el canal para dificultar el acceso de los menores a productos de vapeo.

– Vigilancia del mercado ilícito, sin regulación que inunda el mercado español.

Por eso, solicitamos la implantación de sistemas eficaces de verificación de edad y una regulación que permita proteger a los menores sin demonizar herramientas dirigidas exclusivamente a fumadores adultos.

Porque si hablamos de acabar con el tabaco, debemos hablar de las herramientas que ayudan a muchas personas a dejarlo atrás.

Participa en la TPD

La Comisión Europea está revisando la regulación del vapeo.

 

La nueva TPD decidirá el futuro del sector en Europa y puede cambiar por completo el acceso a productos, sabores, dispositivos e información sobre el vapeo. Las decisiones que se tomen afectarán directamente a consumidores, tiendas, fabricantes y millones de fumadores y exfumadores adultos que utilizan esta alternativa para alejarse del tabaco. 

 

Por eso, ahora más que nunca, es importante participar.