LEY

El sector del vapeo lleva a Bruselas una propuesta para un registro europeo de vendedores que impida el acceso de menores y termine con los productos ilícitos

– La patronal ha enviado ya su contribución a la propuesta de modificación de la Directiva europea de Productos del Tabaco (TPD)

– El acceso de menores sigue siendo el principal problema y exige controlar los puntos de venta frente a prohibiciones que incrementan el mercado negro

– El 40% del producto vendido es ilegal por la falta de control administrativo, algo que se agravaría con una medida de prohibición de sabores y aromas

– UPEV propone restricciones específicas sobre desechables, ingredientes y comercialización

 

Madrid, 12 de junio de 2026.- La Unión de Promotores y Empresarios del Vapeo (UPEV) ha presentado sus propuestas a la Comisión Europea en el marco de la revisión de la Directiva de Productos del Tabaco (TPD), reclamando entre otras medidas una regulación más eficaz para proteger a los menores, combatir el mercado ilegal y garantizar la seguridad de los consumidores adultos.

 

La asociación, que lleva años reclamando medidas efectivas para proteger al ciudadano y al sector empresarial profesional, considera que el debate sobre el vapeo en Europa debe centrarse en los problemas reales que existen actualmente en el mercado: acceso de menores a determinados productos, creciente presencia de operadores que comercializan productos fuera de los canales regulados y accesibilidad al producto derivada de la venta libre.

 

Entre las propuestas trasladadas a la Comisión Europea, UPEV plantea la creación de un registro obligatorio de establecimientos autorizados para la venta de cigarrillos electrónicos y productos relacionados, tanto en establecimientos físicos como en el comercio online. Este sistema permitiría reforzar los puntos de venta con controles de edad, mejorar la supervisión administrativa y facilitar la lucha contra la venta ilegal. «Si un menor consigue comprar un cigarrillo electrónico, el problema no es el producto, es el canal. El problema nunca ha sido el producto en sí mismo sino el acceso de los menores al mismo. Por eso creemos que la prioridad debe ser controlar el mercado para saber quién vende estos productos y bajo qué condiciones», afirma Arturo Ribes, presidente de UPEV.

 

La asociación también defiende la adopción de medidas específicas sobre los cigarrillos electrónicos desechables, un segmento que considera especialmente problemático por su facilidad de acceso y la desnaturalización del producto que pasa de ser una ayuda para dejar de fumar a un elemento recreativo o de ocio, su impacto medioambiental y su creciente presencia en canales de venta poco controlados. «Los vapeadores desechables que se comercializan libremente en cualquier establecimiento han cambiado profundamente el mercado. Han convertido un producto pensado como alternativa para fumadores adultos en un producto de consumo recreativo y de ocio. Ahí reside el origen de gran parte de los problemas que ahora enfrentamos», señala Ribes.

 

En su contribución, UPEV advierte además de que algunas medidas planteadas en distintos países europeos, como la prohibición generalizada de sabores, han generado efectos contrarios a los objetivos perseguidos. La asociación recuerda que diversos estudios y experiencias internacionales apuntan a un crecimiento significativo del mercado ilegal tras la adopción de este tipo de restricciones, reduciendo la capacidad de control de las autoridades sobre los productos que llegan a los consumidores. Ya en España, la entidad calcula que el 40% del producto vendido es ilegal por la falta de control administrativo, algo que se agravaría con una medida de prohibición de sabores y aromas.

 

«Cuando se expulsa la demanda del mercado regulado, esa demanda no desaparece. Se traslada a canales donde no existen controles sanitarios, fiscales ni de protección al consumidor. Europa debe aprender de las experiencias que ya se han producido en otros países», explica el presidente de UPEV. Frente a las prohibiciones generalizadas, la asociación propone una regulación basada en la evidencia científica, que permita actuar directamente sobre aquellos ingredientes cuya seguridad genere preocupación y reforzar los mecanismos de control sobre los productos comercializados en el mercado europeo.

 

UPEV subraya que la revisión de la TPD representa una oportunidad para construir un marco regulatorio más moderno, coherente y eficaz que proteja a los menores, preserve la seguridad de los consumidores adultos y evite el crecimiento del mercado ilícito. «El debate no debería plantearse entre regular o no regular. Nosotros defendemos más regulación allí donde es necesaria. Lo que pedimos es una regulación inteligente, basada en la evidencia científica y orientada a resolver los problemas reales del mercado», concluye Arturo Ribes.